Carpaccios varios (No solo de ternera vive el hombre).

Como prometí ayer, hoy os propongo alternativas al solomillo de ternera para preparar un exquisito y barato Carpaccio.

Casi todo lo ausente de grasa y con textura carnosa puede prepararse en un Carpaccio, pero suponiendo que no seáis amantes del riesgo o de los experimentos os voy a nombrar algunas opciones ya inventadas y ricas, ricas.

Carpaccio de Atún, Salmón, Pez Espada o Esturión (Lo mismo da para esta preparación):

Os apropiáis de un filete de cualquier de estos pescados, teniendo en cuenta que la parte que buscamos es generalmente el lomo. Por varias razones: Es magro y sin Anisakis (como en la tripa).

Lo enrollamos en forma de cilindro con film alimentario, lo cerramos bien preto y al congelador.

Una vez congelado y cuando lo queramos servir, lo sacamos, lo fileteamos con nuestra cortadora de fiambres nuevecita y lo vamos colocando en el plato (Si leísteis la actualización anterior, hoy habréis dejado el plato cuadrado para otras cosas).

En el Carpaccio, la presentación es MUY importante, ¡Nada de chapuzas!)

Una vez cubierto el plato, también lo aliñamos con aceite de oliva, sal gorda, chorrito de limón y podéis acompañar con un “bouqué” de ensalada o e incluso alguna bolita de helado de wasabi, albahaca o menta.

Recordar que esto hay que prepararlo en el último momento, que con el limón se cuece que se las pela.

Carpaccio de Gambas:

La elaboración de un Carpaccio de Gambas difiere del resto anteriormente nombrados por su preparación antes de congelar.

Cogemos un puñado de gambas (unas 6 por ración), las pelamos, les quitamos la tripilla negra que tienen recorriendo la cola y las agrupamos encima de un cuadrado del tamaño del plato recortado de una bolsa del supermercado (previamente limpia, claro).

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Colocamos otra pieza igual de bolsa encima y con un cuchillo (grandote y ancho) o una pala de aplastar escalopas e incluso un rodillo de amasar las aplastamos uniformemente para que vayan quedando como un disco de masa de gambas finita.

Y al congelador!

Cuando queramos servir el Carpaccio de gambas, solo tenemos que separar el disco (ahora congelado) del plástico y emplatarlo, aliñarlo como cualquier otro Carpaccio y a comer!

A mi personalmente me gusta aliñar el Carpaccio de Gambas con una vinagreta de acite de soja, pero para gustos colores.

Mañana atacaremos algunos Carpaccios más, así que si después de estas dos actualizaciones, no habéis encontrado uno de vuestro gusto o del de vuestros invitados, paciencia que mañana más.

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