Papillas caseras

Después de varios meses alimentándose con leche materna,  cuando el bebé alcanza los seis meses de vida, llega el momento de introducir la papilla de frutas en su dieta. Es un paso super importante… Tanto para el peque como para sus papis. Nosotros, que somos grandes “gourmets”, estamos esperando el momento con impaciencia…

Es el pediatra el que nos marcará cómo y cuando hacer cambios en la dieta de nuestro bebé. Siempre hemos de seguir sus consejos.

Los cambios en la dieta suponen la introducción de nuevos aromas, nuevas texturas, nuevas sensaciones, nuevos gustos, etc… Un mundo absolutamente desconocido para nuestro bebé, en el que seremos sus principales guías. Sin duda, una aventura increible.

Al principio, el peque puede mostrar cierto desagrado y/o rechazo ante la primera cucharada. Al fin y al cabo, ha pasado de tomar leche materna al gusto ácido de la papilla de frutas. Es algo que ha de asimilar poco a poco. Es imprescindible armarse de paciencia y no rendirse. Piensa que el pequeñuelo capta a la perfección nuestra actitud y puede afectarle en la aceptación de la nueva dieta. Así que positividad, buen rollo y  firmeza. Además en cuanto se adapte al sabor, será coser y cantar, ya verás.

Los pediatras, recomiendan dar al bebé una fruta por unos días, para que en el caso que el bebé tenga alguna reacción alérgica, sea fácil identificar qué se la ha producido. En Durante las semanas posteriores, se mezclarán vegetales y/o frutas y podremos hacer purés variados.

Más adelante, el pediatra te aconsejará  la introducción de 2-3 cucharadas de cereales sin gluten (hasta el 6º mes cumplido) y con gluten (a partir del 6º mes). Cuando pueda comer alimentos con gluten, podrás añadir galletas María en la papilla. Esto les encanta, ¡claro!. Es importante que no lo hagas hasta que el médico te lo diga.

 

Nosotros nos decantamos por la preparación casera de las papillas. Al principio las cantidades son muy pequeñas y es un gustazo ser el chef de la persona más importante de la casa. Además con las papillas caseras sabes exactamente qué come y puedes ir introduciendo los cambios que prefieras en los gustos, aromas y texturas. Tenemos que perder el miedo a experimentar.

Lo mejor es utilizar alimentos de temporada. Los encontrarás en su mejor momento y con mejor precio. Vamos, como cuando eliges la alimentación del resto de la familia.

Hay ciertos alimentos que debes evitar durante un tiempo: las fresas, los melocotones, etc. el motivo es que son alimentos que son más susceptibles de provocar alergias. De todas formas, será tu pediatra el que te irá marcando el ritmo.

Qué puede sernos útil para empezar a elaborar nuestras papillas caseras:

– Un tenedor para aplastar plátanos, aguacates, etc.

– Ollas  para hervir o vaporeras para hacer al vapor los alimentos.

 

La cocina al vapor CV201 es ideal para cocinar dos platos a la vez sin mezclar los sabores. Ahorra tiempo y prepara el primer y el segundo plato al mismo tiempo.

– Un robot de cocina o batidora para convertir en puré los alimentos.

 

Con las BATIDORAS DE VASO de JATA es un producto de la línesa "Profesional Series"

– Leche materna, de fórmula, zumo o agua para aclarar el puré, si es necesario. Necesitarás un exprimidor o licuadora para extraer el zumito de las frutas.

Con el exprimidor INOX "MOTOR AC" EX1017 de JATA podrás exprimir frutas grandes (pomelos) y pequeñas (mandarinas), gracias a sus dos conos intercambiables.

– Bandejas de cubitos de hielo o envases para congelar los alimentos, si deseas guardarlos y luego sacarlos del congelador. Es una cómoda estrategia… Los sacas del congelador, se descongelan y ya están… ¡Listas para comer!.

 

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