Trucos de planchado: Cómo planchar una corbata… Rápido y fácil.

Las corbatas han dejado de ser un complemento exclusivamente masculino, para pasar a formar parte del ropero de las mujeres más fashion.  Tanto a ellos como a ellas el cuidado de esta prenda les trae de cabeza.  Te damos algunos truquillos para que deje de ser un problema.

La corbata es un de los signo de elegancia por excelencia. ¿Qué sería de un elegante traje sin el complemento de una preciosa corbata? Sigue siendo un elemento imprescindible en el ropero de cualquier caballero… Aunque desde la década de 80, la corbata pasó de ser un accesorio exclusivamente masculino a ganar espacio en el look femenino. Las mujeres lo utilizaron para exteriorizar la  personalidad y rebeldía de la época, y ahora está totalemte integrado en su indumentaria.

Más allá del uso típico, la corbata en el ropero femenino ha pasado a ser un complemento multiuso: como cinta del pelo, como cinturón, como pulsera, como pañuelo, como echarpe,… Se ha convertido en accesorio polivalente y moderno, con el que siempre podemos sorprender y dar un toque personal a nuestro look.

Esta prenda siempre nos da grandes quebraderos de cabeza a la hora de plantearnos su cuidado y limpieza. Es importante que recordemos que las corbatas nunca se deben lavar dentro de la lavadora, siempre a mano. Debemos consultar la etiqueta en la que nos indica la mejor forma de lavado y planchado.

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Planchar una corbata no es tan complicado como se piensa, solo se necesita unos minutos. Nunca se debe aplicar la plancha directamente sobre le tejido de la corbata, sino interponer un paño de algodón, entre la corbata y la plancha. Si contamos con plancha a vapor, mejor aún.

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Un truquillo sencillo a la hora de plancharla, es hacer un molde de cartón. Cogemos la corbata, la aporyamos en un cartón y dibujamos la silueta desde el nudo hacia abajo. Recortamos el cartón y colocamos el molde dentro de la corbata. Posteriormente, procedemos a plancharla, como ya dijimos, interponiendo un paño de algodón limpio y húmedo entre la tela de la corbata y la plancha.

Al terminar quitaremos el cartón y lo guardaremos para para la próxima vez que necesitemos plancharla. Si en tu ropero cuentas con varias corbatas,  escribe sobre cada molde las características de la corbata a la cual pertenece, para poder distinguirlos rápidamente cuando vayas a plancharla.

Ya ves, rápido y fácil y con un excelente resultado asegurado.

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