Vitamina C. Prepárate para el frío.

Ahora que está llegando el frío, es super importante que preparemos nuestro organismo. Aumentar el consumo de vitamina C puede ayudarte a prevenir los incómodos resfriados. A continuación, te explicamos qué importante es la vitamina C y cómo obtenerla en nuestra dieta.

El consumo de vitamina C es fundamental para ayudar a nuestro organismo a mantener bien altas las defensas. Ayuda para el correcto funcionamiento del sistema inmunológico. Es indispensable para combatir las enfermedades infecciosas, y su papel en la cicatrización, que permite a las heridas curar más rápidamente. Interviene en la resistencia a las infecciones (inmunidad) reforzando el papel de los leucocitos, células del organismo que nos defienden contra las agresiones externas. Ayuda a los alérgicos a luchar contra el asma.

Esta vitamina funciona como antioxidante, pudiendo además proteger a su organismo de los denominados “radicales libres”, los cuales aceleran el envejecimiento y se asocian con un gran número de enfermedades, entre las que se pueden encontrar las cardíacas y los cánceres.  Desempeñaría un papel en la prevención del riesgo de catarata luchando contra la opacificación del cristalino inducida por los radicales libres. Constituye un agente esencial en el proceso de fabricación del colágeno (cemento de la piel) y, por lo tanto, en la prevención de arrugas.

Es una vitamina hidrosoluble necesaria para el crecimiento y desarrollo normales, por este motivo es imprescindible en la dieta de los niños. Nuestro cuerpo puede producir colágeno, un elemento fundamental para el buen mantenimiento de los músculos y huesos, así como para que células se mantengan juntas. Participa en la formación pero también y sobre todo en la reparación del colágeno de los huesos, los cartílagos, los ligamentos y los pequeños vasos sanguíneos (capilares).

La vitamina C se requiere para el crecimiento y reparación de tejidos en todas las partes del cuerpo. Es esencial para la cicatrización de heridas y para la reparación y mantenimiento de cartílago, huesos y dientes. Mantiene además a las encías en un estado saludable. Por eso mismo, la gente que sufre de falta de esta vitamina.

Existen varios factores que pueden generar una carencia de vitamina C:

  • dietas muy carnívoras con un consumo bajo de frutas y verduras.
  • el estrés, gran consumidor de vitamina C.
  • el deporte intensivo.
  • la desnutrición, especialmente en personas mayores.
  • el tabaquismo: cada cigarrillo absorbe 25 mg de vitamina C.
  • el alcoholismo.
  • consumo diario de medicamentos.
  • momentos de adaptación a un intenso calor o frío.
  • embarazo y lactancia.
  • niños durante toda la etapa de crecimiento.
  • viviendo en ciudad.

La falta de la cantidad adecuada de vitamina C puede desencadenar los siguientes síntomas:

  • Sequedad y formación de caspa en el cabello.
  • Gingivitis (inflamación de las encías).
  • Encías sangrantes.
  • Piel áspera y  reseca.
  • Disminución de la tasa de cicatrización de heridas.
  • Tendencia a la formación de hematomas.
  • Sangrados nasales.
  • Debilitamiento del esmalte de los dientes.
  • Dolor e inflamación de las articulaciones.
  • Anemia.
  • Disminución de la capacidad para combatir infecciones.
  • Propensión a resfriados.
  • Fatiga.
  • Falta de apetito.
  • Somnolencia.

¿Cuánta Vitamina C se debería consumir? El promedio diario de vitamina C que debería consumir una persona no fumadora, es de aproximadamente 60 mg. Esta cantidad podría conseguirse tomando un vaso de zumo de naranja natural recien exprimido. Si se trata de un fumador, esta cantidad debería subir, hasta alcanzar los 110 mg. diarios.

Con el exprimidor INOX "MOTOR AC" EX1017 de JATA podrás exprimir frutas grandes (pomelos) y pequeñas (mandarinas), gracias a sus dos conos intercambiables.

Es importante, igualmente, que ingiera la mayor cantidad de vitamina C que le sea posible, ya que no existe el “consumo excesivo” de vitamina C, y de hecho la misma jamás podría ser perjudicial. De hecho, la vitamina C es una vitamina hidrosoluble (que se disuelve en el agua) y por lo tanto, si hay un exceso de cantidad, será eliminada con la orina.

La vitamina C sólo se encuentra en frutas y verduras. Se puede obtener vitamina C de casi todas las frutas cítricas, como las naranjas, las mandarinas, y los kiwis. También se puede incorporar esta vitamina consumiendo una cantidad significativa de tomates, coles, pimientos, berros, fresas, papaya, mango, melón, frambuesa, arándanos, piña, manzana, etc.

Es fundamental para la protección del organismo. Pero en el caso de los vegetarianos, es aún más importante, ya que, cuándo se combina con el hierro, este mineral se absorbe mejor, permitiendo un mayor aporte de hierro al organismo (una necesidad siempre presente en las dietas vegetarianas). Se debe consumir todos los días, ya que no es una vitamina liposoluble y, por lo tanto, no se puede almacenar para uso posterior.

Los aportes diarios de vitamina C recomendados:
Niños: de 40 a 50 mg
Adolescentes: 65-75 mg
Mujeres y hombres adultos: 75-90 mg
Mujeres embarazadas: 120 mg
Mujeres en período de lactancia: 130 mg
Personas mayores: 120 mg
Fumadores: 110 mg

La vitamina C es muy frágil.  Se altera en cuanto se expone a la luz, a una temperatura elevada, a la humedad, a un medio básico o, al contrario, demasiado ácido. Para preservar al máximo el contenido en vitamina C de los alimentos, hay que evitar almacenarlos durante mucho tiempo (sobre todo a la luz), pelarlos y lavarlos lo menos posible, reducir los tiempos de espera al aire libre y las cocciones largas.

Para tomar vitamina C los zumos son una buena opción. Aquí va una receta para elaborar  un zumo de frutas tropicales espumoso. Necesitas: 1 kiwi pelado, 1 naranja pelada, 1/2 mango, agua mineral con gas y una licuadora.

La licuadora LI503 de JATA tiene el filtro de licuado de acero inoxidable, no coge sabores, no se mancha y es más fácil de limpiar.

Corta toda la fruta en trozos y licuar con la licuadora.  Llena la mitad de un vaso alto con el zumo y pon  la otra mitad con agua con gas.  Para acabar, añádele el  hielo picado y sirve con una rodaja de naranja o limón.

¡A cuidarse!

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*